Cuando veo el contorno de la Comunidad Valenciana en esos mapas tan de moda en los que aparecen los Països Catalans, no puedo evitar acordarme de la pacífica invasión de Polonia por parte de la Wehrmacht en 1939. El independentismo catalán lleva siglos asediándonos con mensajes sobre ocupación, independencia, estado invasor, autodeterminación y otras, y ahora pasa a la ofensiva anexionándose un territorio con el pretexto de que hablan el mismo idioma.

Y ojo, que entender Països Catalans en un contexto lingüístico no tiene nada de incorrecto ni debemos rasgarnos las vestiduras ante su existencia, porque la comunidad catalanoparlante existe, se llame de una forma o de otra. Otra cosa es querer trasladar el término al ámbito político, y reclamar la autodeterminación conjunta de esta comunidad lingüística bajo el pretexto del idioma común.
El término Països Catalans fue acuñado a finales del siglo XIX por el historiador valenciano Bienvenido Oliver i Esteller, en su obra monumental "Historia del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I"; como sinónimo de «territorios de habla catalana». Su utilización política corrió a cargo de Joan Fuster, quien en su ensayo "Nosaltres, els valencians", de 1962, utilizó el término como concepto de nación. Curiosamente, Fuster es considerado una figura clave del Nacionalismo Valenciano, aunque más bien podría entenderse como "catalanista".

Los territorios que comprende el término, es decir, aquellos en los que se considera que el catalán es hablado por un porcentaje importante de la población son, a grandes rasgos: Cataluña, la región histórica del Rosellón, Andorra, la Franja de Aragón, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, la comarca de El Carche, en la Región de Murcia, y la ciudad sarda de Alguer. Según datos contrastados de Wikipedia, el catalán es utilizado como lengua habitual por 2.742.600 personas en Cataluña (el 36,7% de la población), en la Comunidad Valenciana (valenciano) por 1.274.000 (25,0%), en las Islas Baleares por 362.500 (33,0%), en Andorra 28.634 (33,8%), en la Franja Oriental aragonesa 29.023 (41,7%), en el Rosellón 11.703 (2,6%), en Alguer 4.638 (11,3%). De El Carche no existen estadísticas fiables, pero se estima que el valenciano es hablado por unas 700 personas, aunque no todas como lengua habitual. Estos datos arrojan una cifra total de unas 4.453.098 personas que utilizan el catalán o valenciano como lengua habitual en un ámbito geográfico habitado por unas 14.290.000, lo que equivale a un porcentaje de un 31,1%. Como primera conclusión, encontramos que la acepción Països Catalans como término político sería compartida por menos de 1/3 de sus habitantes, y todo ello considerando que todos los catalanoparlantes habituales sean independentistas.
Hay que tener en cuenta que, según las últimas elecciones autonómicas, en el Parlament de Cataluña los partidos nacionalistas ocupan 69 escaños de un total de 135, en la Comunidad Valenciana el partido nacionalista más votado, Compromís pel País Valencià, obtuvo el 8,02% de los sufragios emitidos, con un total de 195.116 votos, y que en las Islas Baleares la representación nacionalista rondó el 15% (quien quiera puede interpretar nacionalista como independentista, lo dejo a su elección).

Con todos estos datos, nos encontramos con que el apoyo político a la causa tampoco es tan contundente como para otorgarle legitimidad al término como definición política. Pero lo más sangrante del asunto, y vuelvo a incidir en el tema, es la inclusión de regiones históricas como la valenciana en el mapa político de la Cataluña independiente, algo que está haciendo muy poca gracia en la mayoría de la población del País Valencià, y que está provocando cierto sentimiento de rechazo hacia lo catalán, considerado ahora invasor. Como se puede percibir en la calle, los valencianos se sienten muy poco catalanes, incluso un alto porcentaje piensa que esta ‘anexión’ va en contra de su propio sentimiento nacionalista. En esta época en la que tan de moda están los referéndums soberanistas con ese mapa que incluye Valencia y Baleares por bandera, sería de gran interés conocer qué porcentaje de población de las comunidades Valenciana y Balear se siente representado por él, aunque seguramente hay quien no quiere conocer esos datos.

Partiendo de la base de que yo sí soy partidario del derecho de los pueblos a la autodeterminación, y de que nunca me opondría a una Cataluña independiente si un determinado porcentaje de su población así lo desea, me parece muy poco serio reivindicar la autodeterminación de una determinada región con el argumento de que hablan el mismo idioma (y menos cuando ni un tercio de la población de esa región es hablante habitual del mismo). Es una tomadura de pelo.

Y ojo, que entender Països Catalans en un contexto lingüístico no tiene nada de incorrecto ni debemos rasgarnos las vestiduras ante su existencia, porque la comunidad catalanoparlante existe, se llame de una forma o de otra. Otra cosa es querer trasladar el término al ámbito político, y reclamar la autodeterminación conjunta de esta comunidad lingüística bajo el pretexto del idioma común.
El término Països Catalans fue acuñado a finales del siglo XIX por el historiador valenciano Bienvenido Oliver i Esteller, en su obra monumental "Historia del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I"; como sinónimo de «territorios de habla catalana». Su utilización política corrió a cargo de Joan Fuster, quien en su ensayo "Nosaltres, els valencians", de 1962, utilizó el término como concepto de nación. Curiosamente, Fuster es considerado una figura clave del Nacionalismo Valenciano, aunque más bien podría entenderse como "catalanista".
Los territorios que comprende el término, es decir, aquellos en los que se considera que el catalán es hablado por un porcentaje importante de la población son, a grandes rasgos: Cataluña, la región histórica del Rosellón, Andorra, la Franja de Aragón, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, la comarca de El Carche, en la Región de Murcia, y la ciudad sarda de Alguer. Según datos contrastados de Wikipedia, el catalán es utilizado como lengua habitual por 2.742.600 personas en Cataluña (el 36,7% de la población), en la Comunidad Valenciana (valenciano) por 1.274.000 (25,0%), en las Islas Baleares por 362.500 (33,0%), en Andorra 28.634 (33,8%), en la Franja Oriental aragonesa 29.023 (41,7%), en el Rosellón 11.703 (2,6%), en Alguer 4.638 (11,3%). De El Carche no existen estadísticas fiables, pero se estima que el valenciano es hablado por unas 700 personas, aunque no todas como lengua habitual. Estos datos arrojan una cifra total de unas 4.453.098 personas que utilizan el catalán o valenciano como lengua habitual en un ámbito geográfico habitado por unas 14.290.000, lo que equivale a un porcentaje de un 31,1%. Como primera conclusión, encontramos que la acepción Països Catalans como término político sería compartida por menos de 1/3 de sus habitantes, y todo ello considerando que todos los catalanoparlantes habituales sean independentistas.
Hay que tener en cuenta que, según las últimas elecciones autonómicas, en el Parlament de Cataluña los partidos nacionalistas ocupan 69 escaños de un total de 135, en la Comunidad Valenciana el partido nacionalista más votado, Compromís pel País Valencià, obtuvo el 8,02% de los sufragios emitidos, con un total de 195.116 votos, y que en las Islas Baleares la representación nacionalista rondó el 15% (quien quiera puede interpretar nacionalista como independentista, lo dejo a su elección).
Con todos estos datos, nos encontramos con que el apoyo político a la causa tampoco es tan contundente como para otorgarle legitimidad al término como definición política. Pero lo más sangrante del asunto, y vuelvo a incidir en el tema, es la inclusión de regiones históricas como la valenciana en el mapa político de la Cataluña independiente, algo que está haciendo muy poca gracia en la mayoría de la población del País Valencià, y que está provocando cierto sentimiento de rechazo hacia lo catalán, considerado ahora invasor. Como se puede percibir en la calle, los valencianos se sienten muy poco catalanes, incluso un alto porcentaje piensa que esta ‘anexión’ va en contra de su propio sentimiento nacionalista. En esta época en la que tan de moda están los referéndums soberanistas con ese mapa que incluye Valencia y Baleares por bandera, sería de gran interés conocer qué porcentaje de población de las comunidades Valenciana y Balear se siente representado por él, aunque seguramente hay quien no quiere conocer esos datos.
Partiendo de la base de que yo sí soy partidario del derecho de los pueblos a la autodeterminación, y de que nunca me opondría a una Cataluña independiente si un determinado porcentaje de su población así lo desea, me parece muy poco serio reivindicar la autodeterminación de una determinada región con el argumento de que hablan el mismo idioma (y menos cuando ni un tercio de la población de esa región es hablante habitual del mismo). Es una tomadura de pelo.

